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El número de páginas de un libro traducido: por qué cambia

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Casi todos los libros cambian de número de páginas al pasar a otro idioma, y al traducir del hebreo a idiomas como el inglés o el español suelen alargarse. No es señal de un problema en la traducción. Es simplemente cómo funcionan los idiomas. Pero en un libro impreso, el número de páginas de un libro traducido afecta a cosas que te tocan directamente: el ancho del lomo, la portada y el coste de impresión.

Por qué un libro se alarga o se acorta al traducirlo

Cada idioma empaqueta el significado de otra manera. La misma frase puede ocupar una línea en un idioma y una línea y media en otro, sin que nadie haya añadido ni quitado una palabra.

El hebreo es especialmente compacto por escrito, por dos razones:

  • No tiene letras para las vocales. Sefer, que significa libro, se escribe con tres letras. En español, «libro» necesita cinco.
  • Las palabras pequeñas se pegan a la siguiente. Uvabayit es una sola palabra. En español es «y en la casa», cuatro palabras. Kshehalajti también es una sola palabra. En español es «cuando fui», dos.

Por eso un libro traducido del hebreo al inglés, al francés o al español casi siempre sale más largo. Y un libro traducido al hebreo suele acortarse.

Qué más cambia el número de páginas de un libro traducido

El idioma es solo una parte de la historia. Aunque no cambies ni una palabra, el número de páginas se mueve según:

  • El tamaño del libro. Un libro de formato pequeño necesita más páginas para el mismo texto.
  • La fuente y su tamaño. Cada tipo de letra tiene un ancho distinto, incluso al mismo tamaño.
  • El interlineado y los márgenes. Cuánto aire hay en la página.
  • Cómo empiezan los capítulos. Un libro en el que cada capítulo empieza en una página nueva de la derecha añade páginas en blanco.

Es decir, si la traducción salió más larga que el original, tienes varias palancas que mover antes de recortar texto. Y la mayoría de las veces no hace falta recortar nada.

Cómo afecta a la portada

En un libro impreso, la cubierta no es solo la portada. Es contraportada, lomo y portada juntos, y el lomo depende del grosor del libro.

En KDP (la plataforma de autopublicación de Amazon) está escrito de forma explícita. Según la página de ayuda sobre la cubierta de un libro de tapa blanda, el ancho del lomo se calcula a partir del número de páginas y del tipo de papel. En esa misma página dice que el texto en el lomo solo se imprime en libros de más de 79 páginas. Un libro más fino con texto en el lomo será rechazado.

La consecuencia práctica: la cubierta completa del libro traducido se diseña solo cuando el archivo interior está cerrado. Si diseñas la cubierta según el número de páginas del original, el lomo no va a encajar. KDP tiene además una calculadora de cubiertas que genera una plantilla según tu número de páginas.

Un detalle más: si el libro pasa del hebreo a un idioma que se lee de izquierda a derecha, la cubierta se invierte. La portada pasa al otro lado del lomo. Lo contamos en cuando el libro cambia de sentido de lectura.

Cómo afecta al coste de impresión

En la mayoría de los libros impresos, más páginas significa más dinero. Según la página de costes de impresión de KDP, el coste de impresión es una cantidad fija más un suplemento por página. Hay una excepción: en los libros cortos en tinta negra solo se paga la cantidad fija.

Esto cambia dos cosas. La primera es cuánto te queda de cada ejemplar vendido, porque el coste de impresión se descuenta de los ingresos. La segunda es el precio que tendrás que pedir, porque un libro más largo necesita un precio de venta más alto para dejarte el mismo margen. Si el libro traducido salió mucho más largo que el original, compruébalo antes de fijar el precio.

¿Y en un libro digital?

Ahí el asunto casi desaparece. En un libro digital normal no hay páginas fijas. El texto se adapta al tamaño de la pantalla y de la letra que eligió el lector, y el mismo libro puede tener «200 páginas» en un teléfono y «400» en otro.

La excepción son los libros en los que el diseño de la página forma parte del contenido, como los libros infantiles ilustrados. Ahí cada página se construye de antemano, y un texto más largo puede simplemente no caber en el espacio que tiene asignado.

Qué hacer con todo esto

Tres pasos sencillos:

  1. No encargues la cubierta completa antes de cerrar el interior. Puedes empezar a trabajar en la portada, pero el lomo y la contraportada se terminan al final.
  2. Si la traducción salió demasiado larga, empieza por el diseño. Fuente, tamaño y márgenes antes de recortar texto.
  3. Pide un ejemplar impreso antes de publicar. Solo con el libro en la mano ves si el lomo está bien colocado y si el grosor se siente bien. Otras dudas están reunidas en nuestras preguntas frecuentes.

Preguntas frecuentes

¿Por qué un libro traducido del hebreo al inglés o al español sale más largo?

Porque el hebreo es un idioma muy compacto por escrito. No tiene letras para las vocales, y palabras pequeñas como y, el, en o a se pegan a la palabra siguiente. Uvabayit es una sola palabra en hebreo y cuatro en español: y en la casa. El mismo contenido ocupa más espacio.

¿Significa que la traducción es demasiado larga o que le añadieron cosas?

No necesariamente. Un cambio de longitud es algo natural al pasar de un idioma a otro. Si la diferencia te parece exagerada, puedes comparar un capítulo del original con la traducción y comprobar si se añadieron explicaciones o se saltaron fragmentos.

¿Cómo afecta el número de páginas a la portada?

En un libro impreso, el ancho del lomo depende del número de páginas y del tipo de papel. En KDP, por ejemplo, hay una fórmula exacta, y si el libro no tiene más de 79 páginas no se puede imprimir texto en el lomo. Por eso la cubierta completa se diseña solo cuando se conoce el número final de páginas.

¿El número de páginas cambia también el coste de impresión?

En la mayoría de los libros impresos, sí. En KDP el coste de impresión es una cantidad fija más un suplemento por página, salvo en libros cortos en tinta negra, donde solo se paga la cantidad fija. Un libro más largo cuesta más de imprimir.

¿Y en un libro digital?

En un libro digital normal no hay páginas fijas. El texto se adapta al tamaño de la pantalla y de la letra que eligió el lector, así que la longitud de la traducción casi no cambia nada desde el punto de vista técnico.