Qué es la impresión bajo demanda y por qué te afecta
En la impresión bajo demanda, el ejemplar impreso de tu libro se fabrica solo después de que alguien lo ha pedido. No hay stock, no hay pago por adelantado y no hay cajas en el salón. El coste de impresión simplemente se descuenta de los ingresos de esa venta.
Por eso hoy un autor por su cuenta puede sacar un libro en papel en un idioma que ni siquiera lee, sin apostar por una tirada de miles de ejemplares.
Cómo funciona en la práctica
Subes un archivo con el interior del libro y otro con la cubierta, fijas un precio y el libro recibe su página en la tienda. Hasta aquí se parece bastante a un libro digital.
La diferencia empieza en el momento en que un lector pulsa "comprar". Entonces, y solo entonces, se manda el encargo a una imprenta, el ejemplar se imprime y se le envía. Amazon lo dice sin rodeos: imprimen bajo demanda y descuentan el coste de impresión de las regalías, y por eso no hay desembolso previo ni inventario.
Lo que recibes por cada venta es un porcentaje del precio que fijaste, menos el coste de imprimir ese ejemplar concreto.
Qué determina lo que cuesta imprimir un ejemplar
Cuatro cosas, según Amazon: el tamaño del libro, el número de páginas, si se imprime en blanco y negro o en color, y el tipo de papel. Y una quinta variable que es fácil olvidar: desde qué tienda del mundo hizo el pedido el lector, porque la impresión se hace cerca de él.
La fórmula en sí no tiene misterio: hay una parte fija y una cantidad añadida por cada página.
De ahí sale una conclusión que toca directamente a la traducción. El número de páginas no es el mismo en todos los idiomas.
Por qué esto afecta sobre todo a un libro traducido
Un texto que pasa de un idioma a otro cambia de longitud. El hebreo es una lengua relativamente compacta, y la misma idea en inglés o en alemán ocupa a menudo más espacio. Un libro que tenía doscientas páginas en hebreo puede salir más largo en su versión inglesa.
No es ningún drama, ni tampoco un secreto, pero implica dos cosas prácticas. La primera: el coste de imprimir la versión traducida será algo distinto del de la original. La segunda: si le pusiste al original un precio justo en el límite en el que todavía era rentable, conviene rehacer el cálculo para la versión nueva en lugar de copiar la cifra.
Al otro lado de la balanza hay una ventaja mayor: puedes sacar un libro en un idioma nuevo sin imprimir ni un solo ejemplar por adelantado. Si ese idioma no funciona, no te quedas con stock encima. Lo desarrollamos en digital, papel o audio.
Qué no te da este sistema
Dos cosas, y vale la pena conocerlas de antemano.
La primera: el ejemplar suelto sale más caro que una tirada de mil ejemplares en una imprenta. Estás pagando por la comodidad de no cargar con inventario, y es un intercambio justo, pero quien sabe con certeza que va a vender mucho en una sola noche, por ejemplo en charlas, descubrirá que otro cálculo le conviene más.
La segunda: las librerías físicas no suelen encargar libros impresos con este sistema, porque quieren poder devolver los ejemplares que no se vendan. Si tu objetivo es un estante en una librería y no una página en internet, esa es una conversación completamente distinta.
Qué revisar antes de sacar la versión impresa en otro idioma
Tres cosas.
La cubierta. Una cubierta impresa no es una imagen, sino tres: contracubierta, lomo y portada, y el lomo se ensancha cuantas más páginas hay. Una versión traducida más larga necesita una cubierta ajustada, no el mismo archivo. Lo detallamos en si un libro traducido necesita una cubierta nueva.
La maquetación. El archivo del interior se construye para un ancho y un alto concretos. Si el idioma nuevo se escribe en la dirección contraria, como el hebreo frente al inglés, también cambian la posición de los números de página y los márgenes.
Un ejemplar físico de prueba. Antes de publicar, conviene pedir un ejemplar y tenerlo en la mano. Es la fase en la que aparecen los errores que una pantalla no enseña.
El resto de las preguntas que se repiten en este punto están reunidas en preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la impresión bajo demanda?
Un sistema en el que el ejemplar impreso se fabrica solo después de que un lector lo ha pedido. No hay tirada previa ni cajas en casa. Amazon lo formula así: imprimen bajo demanda y descuentan el coste de impresión de tus regalías.
¿Cuánto pago por adelantado?
Con este sistema, nada. El coste de impresión sale de los ingresos de cada ejemplar vendido, en lugar de ser un gasto que asumes antes de haber vendido un solo libro.
¿Qué determina lo que cuesta imprimir un ejemplar?
Según Amazon, el tamaño del libro, el número de páginas, si se imprime en blanco y negro o en color, el tipo de papel y la tienda desde la que el lector hizo el pedido. La fórmula en sí es sencilla: una parte fija más una cantidad por cada página.
¿El libro traducido cuesta lo mismo de imprimir?
No necesariamente. Un texto que pasa de un idioma a otro casi siempre cambia de longitud, y el número de páginas es una de las variables que fijan el coste de impresión. Una versión que ha crecido veinte páginas sale un poco más cara de imprimir.
¿Significa que no necesito una editorial?
Significa que no necesitas imprenta ni almacén. El resto de las funciones de una editorial, como la edición, el diseño y la promoción, sigue necesitando a alguien que las cubra, y en autopublicación ese alguien eres tú o la gente que contrates.