Por qué el nombre de tu protagonista cambia a mitad de la traducción
Los autores que reciben la traducción de su libro imaginan que el problema será una frase ridícula. En la práctica, el fallo más común es mucho más silencioso: el nombre de la protagonista se escribe de una manera al principio del libro y de otra a mitad. Lo mismo le ocurre al nombre de una ciudad, al apodo de un personaje y a cualquier término que se repita a lo largo de las páginas.
Por qué ocurre
Un libro es un texto largo, así que se traduce por partes, tanto si un traductor trabaja en él durante meses como si un programa lo procesa por tramos. En cada una de esas partes se vuelve a tomar una pequeña decisión: cómo se escribe este nombre en el idioma nuevo.
Para la mayoría de los nombres no hay una única respuesta correcta. Sara puede ser Sara o Sarah. Una ciudad puede conservar su nombre local o adoptar el castellano. Cada opción se sostiene por sí sola. El problema nace solo cuando la opción cambia a medio camino.
Por qué molesta a quien lee
Quien encuentra dos formas del mismo nombre no siempre entiende qué ha pasado, pero nota algo. A veces cree que hay dos personajes. A veces simplemente se detiene un segundo. No es un fracaso estrepitoso y, sin embargo, es justo la sensación que hace que un libro parezca no haber pasado por revisión.
Y los nombres son solo el caso visible. Lo mismo sucede con un término profesional resuelto de tres maneras en tres capítulos, o con el tratamiento de un personaje — el rabino, el sacerdote, el maestro — que cambia sin motivo.
Qué lo resuelve de verdad
Ni el talento del traductor ni una tecnología nueva. Lo que lo resuelve es una lista.
Antes de empezar la traducción se escribe una página: nombres de personajes con la grafía elegida, nombres de lugares, términos que se repiten y palabras que no se traducen. Esa página permanece a la vista de quien traduce, del primer capítulo al último, y así ninguna decisión tiene que volver a tomarse cada vez.
Suena demasiado sencillo, y realmente lo es. La mayoría de los libros se arregla con veinte líneas. Si encargas una traducción a un proveedor, pregúntale cómo mantiene la coherencia en un libro entero: la respuesta te dirá mucho.
La comprobación que puedes hacer tú
Es una de las pocas comprobaciones posibles en un idioma que no lees, porque exige buscar y no comprender.
Abre el archivo traducido, elige cinco nombres y cinco términos importantes y busca cada uno. Solo buscas una cosa: si algo aparece en dos formas. Si es así, has encontrado un problema real, y conviene pedir que se corrija en todo el libro y no solo donde tú lo viste.
Más sobre la diferencia entre enfoques: un traductor humano frente a la IA. Y el resto de comprobaciones sin saber el idioma: revisar una traducción en un idioma que no lees.
Qué hacer con un libro ya traducido
Si tu libro ya está traducido y arrastra el problema, no hace falta traducir nada de nuevo. Corregir un nombre o un término es una sustitución mecánica en todo el archivo: suele ser trabajo de una hora, no de una semana.
Lo que sí importa: corregir en una sola dirección y no caso por caso según la intuición. Elige una forma, sustituye todas las demás por ella y comprueba después que la búsqueda ya no devuelve la segunda. De lo contrario acabas con un libro que tiene tres formas en lugar de dos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué un mismo nombre aparece escrito de dos formas?
Porque un libro largo se traduce por partes y en cada parte se vuelve a decidir cómo se escribe un nombre. Sin una lista fijada de antemano, Sara se convierte en Sarah en un capítulo y en Sara en otro.
¿Les pasa también a los traductores humanos?
Sí. Quien trabaja meses en un libro olvida decisiones que tomó al principio, igual que un autor olvida un detalle que escribió hace un año. Por eso los profesionales mantienen una lista de términos.
¿Cómo se evita?
Escribiendo una lista breve antes de empezar: nombres de personajes y lugares con la grafía elegida, términos recurrentes y palabras que no deben traducirse. Veinte líneas bastan para casi cualquier libro.
¿Cómo sé si me ha pasado?
Abre el archivo traducido y busca cada nombre por separado. Si aparece en dos formas, la búsqueda te lo muestra al instante, aunque no conozcas el idioma.